El discípulo del Cristo a todas las eklesías: ¡saludos!
Sostuve una conversación con un representante de la
Watchtower acerca de
La Atalaya de febrero de 2017 pág. 26 pár. 12, y deseo compartir con ustedes lo que transpiró de aquel diálogo para que ustedes mismos saquen sus propias conclusiones al respecto. Esta viene siendo la parte
3a, donde compartiré el siguiente pedacito del dialogo que hubo.
discipulo: O sea, sí es verdad que Jesús
no dijo literalmente eso. O sea, eso sí lo entiendo. Literalmente ya sí, Jesús no dijo... "no va a producir alimento perfecto". O sea, ¿Sí entiende? O sea,
palabra por palabra no dijo eso.
Pero el "alimento espiritual" que
se supone que imparte el "esclavo", en mi opinión, debería ser perfecto, porque
es la Palabra de Dios que está enseñando. No, no está enseñando sus propias ideas. Eso es a lo que me refiero. Entonces, al decir que es imperfecto, quiero decir que está enseñando
sus propias ideas, entonces ¿me entiende?
Rep: No, puede que
lo entienda usted de esa manera pero
no es la intención dada a entender eso. La idea es esta: los componentes del
Cuerpo Gobernante de los testigos de Jehová son humanos como usted y yo. Y al producir esta revista
La Atalaya, pues
no pretenden producir información perfecta. Esa es la idea. Esta
Atalaya que de donde estamos leyendo podemos decir que
es "alimento espiritual" para el pueblo de Dios. Pero el
Cuerpo Gobernante no pretende que sea toda la guía e información que exponen sea perfecta. Porque como seres humanos podemos "errar al blanco". El mismo párrafo dice; la segunda oración del doce (12):
«De hecho el índice de las publicaciones Watchtower contiene la entrada "Aclaraciones de creencias" donde aparece una lista de cambios en nuestra manera de entender las Escrituras, desde hace más de 100 años.»
Por eso menciona que... puede que hoy el "pueblo de Dios" entienda cierto pasaje bíblico, cierta profecía de un modo ahora. Pero a medida que pasa el tiempo y se desarrollan los asuntos, los eventos mundiales, puede que el "Pueblo de Dios"
tenga que ajustar su manera de ver ciertos pasajes bíblicos. No porque la Bíblia esté equivocada. Sino porque quizás
nuestro modo de entender las cosas al momento, no fue
del todo exacto o en armonía con la voluntad de Dios.
Continuará...